jueves, 24 de enero de 2013

POR LOS MONTES DE AYAGO

 Puntuales a la cita fuimos apareciendo en el lugar convenido, eran las cinco menos diez de la mañana, noche cerrada, y caía un poco de agua . Después de los saludos de rigor y de comentar  lo que nos podía acontecer durante la jornada, en cuanto a climatología (por que la previsión era agua para todo el día), nos ponemos en marcha seis aguerridos caminantes. Nos dirigimos a Redecilla del campo, este primer tramo es por carretera, cruzamos el pueblo en silencio  y aunque parezca raro no nos ladran ni los perros. Parece un pueblo fantasma y nosotros almas en pena sin un destino. Salimos del pueblo por una fuerte pendiente y comienza a caer agua, es el primer chaparrón de los muchos que nos cayeron encima. No nos pilla por sorpresa, la previsión era de "chaparrones intermitentes durante toda la jornada". Nos dirigimos hacia Castildelgado por una estrecha carretera, continua lloviendo, pero ya vemos las luces a lo lejos. Cuando llegamos deja de llover, el trafico en la nacional 120 es escaso, hay una cafetería sin clientes abierta, pero el pueblo duerme. A lo lejos el ladrido de un perro y sin tiempo para más el pueblo se ha terminado. Seguimos por carretera y como los margenes están bien delimitados apagamos los frontales, con lo que nos quedamos en la oscuridad mas absoluta.
Cuando llevas el frontal encendido, el mundo se reduce a los 8 o 10 metros que ilumina pero cuando lo llevas apagado este se reduce aún más, limitándose a los sinuosos margenes de la carretera. Comienza a llover, nos ponemos la capucha, y mi campo de visión se reduce a la mínima expresión. Solo existe la carretera, más allá de la cuneta no hay nada, solo el más profundo abismo. Así llegamos a Bascuñana, aquí los perros nos ofrecen un recibimiento  bastante digno, pero en cuanto abandonamos el pueblo se olvidan de nosotros. Continua lloviendo, este chaparrón es bastante largo, con lo que sigo cerrado en mis pensamientos. ¡Que cosa más rara!, sin referencias visuales de ningún tipo, todo lo que nos rodea no existe. Te puedes imaginar lo que hay alrededor, pero como tu mundo se reduce a tu campo visual y no ves un carajo, el mundo es muy pequeño.
Sabia que nos dirigíamos dirección sur, porque sabía colocar los pueblos en un mapa, no por que tuviera referencia alguna. Seguía la noche cerrada y el cielo cubierto, con lo que seguíamos" a pies juntillas" las indicaciones de nuestro  guía. El agua se ha convertido en una compañera inseparable, llevamos varios kilómetros en su compañía y empieza a ser un poco pesada.
Llegamos a Quintanar de Rioja, aquí el recibimiento es apoteósico, un nutrido grupo de perros prepara un jaleo bárbaro. Casi seguro que algún vecino se asomaría a la ventana para conocer el motivo de tal jaleo. Nosotros a lo nuestro, en las ultimas casas se acaba el alumbrado, la carretera y todo lo que conocemos como civilización y avanzamos por, lo que se intuye más que verse, un camino. No tenemos más remedio que encender el frontal para hacernos una idea de como es el camino, y sin demora comenzamos las primeras pendientes de ascenso al monte Ayago.
 El viento sopla con fuerza y mueve los pinos y hayas que se intuyen a nuestro alrededor, los bordes camino están regados de Galampernas de todos los tamaños, kilos y kilos, pero no hemos venido a por setas, otra vez será.
El ascenso comienza a endurecerse, a una curva la sigue otra curva ¡esto no tiene fin! y seguimos a oscuras. Casi en la cima comienza a clarear, es un amanecer espeso con las nubes rozando las copas de los arboles. Y el mundo comienza a ampliarse, no mucho, pero ya veo las hayas y pinos que intuía en el ascenso. Son casi las ocho y media de la mañana.
Tenemos ante nosotros una zona de llano, pero un poco impracticable a causa del agua, el hayedo es magnifico, lastima que nuestra visión, quede reducida a unos cientos de metros. Me comentan que desde esta altitud el paisaje es magnifico. Para tener constancia de nuestro paso hacemos las primeras fotos. Un albergue espera nuestra llegada, donde reponemos fuerzas, a  mí me quedaban  muy pocas por lo que como con avidez. Una vez repuestos comenzamos el largo descenso.
Al principio hay grandes campas, donde pastan las vacas, repletas de todo tipo de setas. Pero no estamos a ellas, con lo que se quedan para otra ocasión. El bosque está precioso con los colores del otoño.

 Nos adentramos en un hayedo y empieza a llover como si no lo hubiera hecho nunca, el ruido es ensordecedor y las gotas enormes. El camino está tapizado de hojas y las hayas crean una bóveda sobre él y en cada recodo del camino hay una nueva sorpresa. ¡Maravilloso!
Salimos del bosque y tras un rápido descenso nos acercamos a Ojacastro.

Precioso pueblo, con varias casonas señoriales y una monumental iglesia ( que no se ve desde la carretera). Salimos del pueblo y por un pequeño puente de madera cruzamos el rió Oja, siguiendo la ruta verde, que algún día fueron vías del ferrocarril llegamos a Ezcaray.
Cuando llegamos a la plaza mayor son las 10.30 h. nos hemos metido entre pecho y espalda 28 km en algo menos de cinco horas y media y creo que nos hemos ganado el almuerzo.
Los más aguerridos continuaran hasta la cima del San Lorenzo, pero yo me retiro, por hoy vale.

Nota.
Nunca había hecho una marcha nocturna, pero por las sensaciones experimentadas espero no sea la ultima. En otras rutas, los sentidos están ocupados permanentemente, paisajes, ruidos etc... pero por la noche tienes los sentidos alerta, a la expectativa y lo más curioso es que no captas nada de nada. ¡Es fantástico!
Esta ruta la hicimos el día 27 de octubre del 2012. 




miércoles, 28 de noviembre de 2012

El AGUA



Castrillo de la reina, pueblo serrano, situado en la estriaciones de la sierra de la Demanda, es rico en manantiales que sus habitantes han sabido utilizar de múltiples formas en beneficio propio. Fuentes, lavaderos,pozos, cubillos y abrevaderos son algunos ejemplos de uso cotidiano hasta no hace muchos años. Actualmente, podríamos considerarlos ornamentales, exceptuando las dos fuentes del pueblo y algún manantial en las zonas de paseo más frecuentadas,  los manantiales, salvo alguna excepción, no son de aguas abundantes. Es más, aunque durante el invierno todos cobran vida gracias al agua de lluvia, cuando llega el estío hay varias fuentes, las más pobres, que llegan a secarse.

"La fuente de abajo", sita al pie del alto de" la Muela",posee una robusta estructura de piedra por la que no pasan los años. Para llegar a sus frescas aguas hay que descender unas escaleras. En la foto de la izquierda se aprecia un grifo más alto que el resto, este es el sobrante. Hasta él llega el nivel del agua y como podemos observar está por debajo del nivel del terreno. Sus aguas ferrosas son estables durante todo el año, en la foto vemos como tiñe el suelo de naranja. Algún vecino se acerca durante todo el año a por sus aguas, pero es en la época estival cuando nos acercamos botijo ( o barrila) en mano a recoger su preciado liquido.

"


 
Muy cerca de" la fuente de abajo" nos encontramos este curioso pilón utilizado  como abrevadero para el ganado, la fabrica es similar a la de la fuente y sus aguas también son ferrosas aunque en menor cantidad, tiñe menos la piedra. Aunque ha pasado unos años críticos, ahora su caudal es constante durante todo el año. Un dato curioso; cuando aún se hacía pan en los hornos de casa, los vecinos se acercaban a por agua de este pilón para amasar, decían que la masa quedaba más esponjosa con este agua.
"Lavadero de abajo", situado entre la fuente y el pilón. Usado por las mujeres de la mitad del pueblo para lavar la ropa hasta la llegada de las lavadoras. Digo la mitad de las mujeres porque en cuanto a fuentes y lavaderos los tenemos por duplicado. Los días de lluvia las lavanderas se refugiaban bajo el tejadillo. Sus aguas son cristalinas sin restos de hierro como los anteriores.

 Lavadero de arriba, así se encontraba antes de su restauración, el color del agua no es por que estén pintadas sus paredes como las piscinas sino más bien debido a los jabones.

Actualmente presenta este magnifico aspecto. En el año 2010 sirvió de escenario para una muestra de lavanderas y otras actividades olvidadas, como puede ser "hacer la colada", donde hubo una alta participación de figurantes y como no, de espectadores, este lavadero era usado por los habitantes de la parte alta del pueblo.
Esta foto corresponde a la fuente de arriba, situada al lado del lavadero. La fabrica es la misma que la fuente de abajo y el pilón. La bomba, que se aprecia a la parte derecha es la que se utiliza para extraer el agua. Sus aguas son cristalinas, y aunque sanidad obligó a poner el cartel de: "Agua no clorada", los vecinos siguen haciendo uso de ella con total normalidad.
Esta es la misma fuente vista desde otro ángulo, tiene la boca cerrada para evitar caídas en su interior. El sobrante de la fuente, por un pequeño canal, llega hasta el  lavadero. Estas fuentes, lavaderos y pilones eran y son limpiados una vez al año.
El asentamiento llamaba a los vecinos a "desmán" para hacer limpieza en ellos, cada familia estaba obligada a aportar un miembro para dicho menester. Solamente se libraban los mayores de 65 años y si alguna familia no quería aportar a ningún miembro pagaba un canon establecido y con ello había cumplido.

Este es el pozo comunitario por excelencia, situado en el centro del pueblo, aún hoy es el día que algún vecino hace uso de él. Es conocido como " el pozo Mateo", y con el paso de los años ha ido perdiendo su encanto. Desde que se colocó el enrejado, por motivos obvios, ha pasado a un segundo plano, casi llegando al olvido.
El cubillón, esta pequeña poza era utilizada como abrevadero para el ganado, hoy meramente ornamental, está situada junto a "el arroyo rana", por el que solo corre el agua en épocas de persistentes lluvias.  Estas fuentes y lavaderos se encuentran todos en el pueblo o sus alrededores, son de propiedad municipal y cualquiera puede hacer uso de sus aguas.
Pasemos ahora a las fuentes y cubillos  dispersos por el campo. Los cubillos están hechos con un tronco hueco de roble  que sobresale como medio metro por encima del nivel del suelo y el agua rebosa por encima de forma natural. Esto ocurre por ser pozos artesianos surgentes.
Este es el cubillo de "Becedillo", el tronco hueco ha quedado tapado por las piedras. Hace ya bastantes años se intentó cambiar el cubillo. Se cortó en la sierra un roble que se pudiera parecer a las dimensiones del que había colocado. Se sacó el viejo y al colocar el nuevo se dieron cuenta de que las minúsculas dimensiones del que se intentaba colocar. No quedó más remedio que colocar el mismo que había pero en sentido inverso. En la ultima reparación, debido al mal estado de la madera, decidieron cubrirlo con piedra y dejar en el interior el tronco de madera. El resultado, a la vista está, es magnifico. Digo esto por que encontrar un roble de tales dimensiones es poco menos que imposible.
Alrededor del  cubillo hay barias mesas donde merendamos en cuadrilla o con la familia .
El cubillo del "Dornajo", de dimensiones más pequeñas que el de" Becedillo". Aquí se colocó el tronco que se trajo de la sierra para substituir la madera del cubillo antes citado. Aunque queda un poco apartado de las rutas habituales, casi siempre está limpio.





Cubillo del valle de "Viguillas", muy cerca de las tenadas del mismo nombre y al pié del pinar de "Lutero" encontramos este manantial, de aguas ferrosas, como se puede apreciar en la foto. En verano es de los pocos sitios que uno se puede refrescar por esta zona.
Esta pequeña pila está colocada aguas abajo del cubillo, su misión no era otra que almacenar agua para abrevar al ganado. Hoy el agua se ha desviado quedando la pila al margen.
Cubillo de "Bajo la peña".Su estado es precario. El riajo en que se encuentra es frecuentado por   ganado y aunque está cubierto por una losa sus aguas no invitan a su disfrute.
Cubillo de "la Magdalena", más conocido como "la fuente Huevera". Este peculiar apelativo le viene por el olor a huevos podridos que desprende,  sus aguas son sulfurosas y su sabor es un tanto extraño. Las algas que crecen en su interior son blancas. Según me han comentado en los años 50, hubo unas maniobras militares en la zona, este pequeño valle lo arrasaron y el cubillo desapareció. Desde entonces su caudal es menor y el olor a podrido ha disminuido considerablemente.
Fuente de" el Colgao", al lado del río Arlanza y junto a las peñas del mismo nombre se encuentra este magnifico enclave. La fuente es una pequeña poza excavada en la roca tras la pequeña cascada. Espero que con la construcción de la presa de cola de "los Vados" que se encuentra a escasos cien metros, no destruyan este idílico lugar.
Fuente de "La Canaleja", también enclavada en el valle del Arlanza, cuando la presa de Castrovido embalse agua y su nivel sea el máximo, la fuente quedará cubierta, pero mientras tanto disfrutaremos de  sus cristalinas aguas. Cuando se hicieron las labores de limpieza en los margenes del río, las maquinas se llevaron la fuente por delante. Pero con el manantial no pudieron y sus aguas siguieron fluyendo. Alguien se tomó la gran molestia de restaurarla y ahí sigue luciendo esplendida.( Gracias)


Esta pequeña fuente se encuentra  en el poblado alto medieval de "Agua mediano", el manantial es bastante pobre y como podemos apreciar se ha utilizado un tumba, por las dimensiones infantil, como pila para recoger el agua.
Esta fuente,sin agua, se encuentra también en  "Agua mediano". Hace mil años, cuando este pueblo estuvo lleno de vida, sus moradores saciarían su sed en esta fuente. ¿ Quien sabe si milenaria? En la actualidad está seca, su manantial se ha secado o brota en otro sitio.
.Esta fuente es la de "Pajares", también aquí hubo un poblado medieval. Se parece bastante a la fuente anterior y no es de extrañar, pueden ser de la misma época y no distan más de tres kilómetros entre ambas. ¡Fuentes milenarias! pocas hay que puedan presumir de tal longevidad. Hay una norma, no escrita entre usuarios de estos manantiales, de limpiarlos siempre que se haga uso de ellos.

Llega el turno a los pozos y abrevaderos. En casi todos los huertos hay un pozo artesiano, la gran mayoría se encuentran en la vega del arroyo y su profundidad alcanza hasta llegar el nivel freático, entre dos y tres metros, la anchura depende de las dimensiones de los huertos y los más grandes son los comunitarios.
.Este alcanza los tres metros de profundidad, está construido en piedra labrada y entre ellas no lleva ningún material. Las aguas son muy frías durante todo el año, por lo tanto en época de riego se extraen sus aguas y se dejan calentar en un deposito. Cuando se sacaba el agua a calderos se llegaba a regar toda la huerta con la capacidad del pozo. Ahora con las moto bombas no se riega ni una tercera parte y se deja el pozo vacío.
Este pozo es comunitario, aunque su profundidad  es de unos tres metros, como casi todos, el diámetro ronda el metro y medio. El palo que se aprecia en la foto es un" Corvo", utilizado para sacar el agua con calderos del pozo. Los primitivos tienen en uno de los extremos una rama con formas curva de donde se cuelga el caldero, en la actualidad del palo se cuelga un gancho y es mucho más fácil de usar.
Este pozo, es el más grande que he visto, se encuentra en un huerto comunitario en "Carbonero". El diámetro de la boca es de dos metros y como se aprecia está bastante deteriorado. A las piedras del pretil a la hora de trabajarlas las dieron la curvatura adecuada y las que faltan, me imagino, estarán en el interior del pozo.
Este pozo, como apreciamos en la foto, es mixto en cuanto a su construcción, la mitad superior es de piedra labrada y el fondo está excavado en la roca. No alcanza el nivel freatico del arroyo por lo que se abastece de un pequeño manantial.
Este pequeño pozo no alcanza ni un metro de profundidad, está ubicado sobre el manantial y según se va sacando el agua, retorna a su nivel con rapidez.


Como podemos observar el pueblo de Castrillo se encuentra en una zona "rica en agua", a la vista está la cantidad de recursos para aprovechar sus aguas. Pero llevamos unos años, que debido a la pertinaz sequía que los manantiales cada vez son más pobres y alguno ha llegado incluso a secarse para no brotar más.
En tiempo de lluvia, sales al campo y corre el agua por cualquier sitio, los arroyos fluyen cristalinos, los manantiales rebosan, pero llegado el verano el agua desaparece como por arte de magia, no se encuentra ni en manantiales, ni en fuentes ni en arroyos.
Abrevadero de "Camposoto", de esplendida fabrica realizada con piedra de sillería. Hasta no hace muchos años de vital importancia para la cabaña ganadera de Castrillo, pero de seguir al paso actual, en pocos años será meramente ornamental.
 Abrevadero de " Hoyo Cubillo", situado en la dehesa de" los Campos", es exactamente igual que el anterior. Compuesto por un pozo de unos tres metros de profundidad que vierte el agua al abrevadero propiamente dicho.




lunes, 12 de noviembre de 2012

PEÑA DE CARAZO Y SANZA

El inicio de la ruta está a la afueras de Ahedo, en el camino que llega hasta el depósito de agua. Para llegar hasta el pueblo hay que tomar la carretera nacional 234, Burgos-Soria y un poco antes de llegar a Salas de los Infantes tomar un cruce que nos lleva, primero a La Revilla y por fin a Ahedo.
Desde la carretera nacional vemos una bella estampa de la peña en toda su extensión. ¡La imagen es preciosa!
 Nada más abandonar el pueblo comenzamos a subir, y de que manera, por un camino bien marcado, donde en algunos tramos el desnivel es matador.





 La mañana es fresca y el viento muy fino, con lo que hacemos la subida rápida. Ya estamos en el valle que hay entre las dos mesetas, es una zona de campo donde con paciencia se pueden ver fósiles marinos. Decidimos atacar primero la meseta de San Carlos. Al principio, mientras pisamos hierba la ascensión es cómoda, pero en cuanto llegamos a la zona rocosa la cosa se complica. El último tramo de ascenso lo hacemos por lo que parecen escaleras labradas en la roca.
!El paisaje es precioso¡
En esta meseta hubo un castillo medieval del que aún queda algún resto. El lugar es inexpugnable. Cuando  los ejercitos musulmanes se dirigían a Burgos,  desde Gormaz o Medinaceli no tenían más remedio que pasar a sus pies. Pero como la posibilidad de un ataque frontal era imposible,lo   ignoraban y pasaban de largo. Este era uno de los bastiones del conde Fernan Gonzalez en la zona, junto al castillo de Castrovido y el castillo de Lara
Seguimos avanzando hasta llegar a otra pequeña torre, y muy cerca los restos de lo que fue un aljibe.

Entre las dos torres nos encontramos restos de una robusta muralla hecha con piedras de sillería.
Es hora de dar media vuelta, el frió empieza a ser insoportable, pero antes una vista panorámica al entorno.¡ Espectacular!
El descenso es rápido y una vez en el campo observamos cual puede ser el mejor lugar para atacar la meseta de Carazo. Desde la distancia parece difícil, pero una vez al pie del farallón vemos varias grietas que nos facilitan el ascenso.
Una vez arriba, es el momento de reponer fuerzas, buscamos una zona abrigada y hacemos un alto para almorzar.
Continuamos andando a través de un frondoso bosque de Sabina Albar. En esta zona está enclavado el mayor sabinar de Europa.
 Me sorprenden las dimensiones de la meseta, no tanto su longitud pero si su anchura. ¡Es inmensa!
Lo peor es el piso,es todo roca caliza muy erosionada, con aristas cortantes y muy agrietadas.
Vemos unos grandes sumideros( desagües naturales de la meseta) con una profundidad más que considerable. Adentrarse en ellos es muy arriesgado.
 Mediado el camino llegamos a un circo muy erosionado, donde se rompe la monotonía del bosque de sabinas, desde aquí y hasta el final desaparecen el bosque y casi la vegetación.
Regresamos al lado del farallón y los buitres vuela a nuestra altura. Como hace bastante viento pasan a toda velocidad sobre nuestras cabezas. ¡Precioso!
Hay una zona desde la que podemos observar a los buitres en sus nidos sin molestarlos, con el  zoom a tope consigo hacer alguna foto, no muy buenas, pero si nos acercamos más igual les molestamos.

Aquí en la peña de Carazo hay una gran colonia de buitre leonado.
Llegamos al borde de la meseta y encontramos otra grieta que nos lleva hasta el valle rápidamente. Desde aquí el descenso es vertiginoso, las pendientes parecen más inclinadas que por la mañana, con lo que se acentúa el dolor de piernas y cuando llegamos al coche parecen de chicle.
Hemos empleado cuatro horas y media en hacer diez y seis km.
Son las dos de la tarde y decidimos acercarnos hasta Quintanar de la Sierra, y así después de comer acercarnos hasta "Sanza", y ver el nacimiento del río Arlanza. Comemos en un merendero situado al lado del camping y poco después de las tres y media reanudamos la marcha, pasamos por la piscifactoría y al lado vemos un grupo de ciervos en semi libertad.
Seguimos una pequeña senda bastante sinuosa al lado del río, en varias zonas está cubierta de vegetación con lo que el avance se hace dificultoso 

El río baja precioso, sinuoso, saltarin, debido al mucho caudal  que lleva. En algún sitio la senda está a nivel del río mientras en otras zonas se eleva bruscamente hasta los diez o doce metros de altura. Llegamos a una zona donde el valle se abre dando lugar a unas grandes campas donde nos encontramos el nacimiento.
 El nacimiento está formado por dos surgencias no muy distantes una de otra, como las pillamos en época de deshielo el caudal de ambas es esplendido.
Nos deleitamos un momento con la belleza del paisaje y comenzamos el retorno. Buscamos una senda más separada del río, que sea menos sinuosa. Encontramos un amplio camino e iniciamos el descenso, pero parece que nos aleja de nuestro destino y decidimos acercarnos otra vez al río, al poco rato estamos  observando los ciervos y un poco después en el coche. Esta tarde hemos caminado ocho km. mas los diez y seis de la mañana dan una suma más que aceptable. La mañana empezó fría y amenazando lluvia, pero la tarde ha sido esplendida.